Un año nuevo sin miedos

¡Pasa un año nuevo tranquilo junto a tu mascota!

Ya termino navidad y como siempre las redes sociales estallaron con perros perdidos y accidentes. 

Ahora, la última fiesta que falta es año nuevo y es por eso que decidí contarte mi experiencia para que puedas prevenir miedos y accidentes. 

El día 24 mi rutina arranco a las 10:00 de la mañana. Me desperté y ya tenía seis perros a mi cargo, me aseguré que todos los animales tengan identificación y sus respectivas correas y comencé un paseo en manada para que hagan sus necesidades, puedan jugar, correr y desgastar sus energías de una manera apropiada. Para eso los lleve a un canil que está cerca de mi casa, y asi poder soltarlos y no tener que lamentar ninguna perdida a causa de un petardo mañanero.

Para las 11:00 de la mañana ya estábamos otra vez en casa, refresque a los perros, pero sin darles de tomar agua a causa de su agitación, para luego esperar 20 minutos a que estén más tranquilos y darles su desayuno. Antes de que sigas leyendo, quiero hacer una pausa en esta última oración. Siempre que el perro esta agitado, lo mejor es esperar unos minutos a que se tranquilice, ya que al cargar el estómago cuando está muy agitado podés ocasionar problemas de salud como la torsión gástrica o de estómago. Aunque no se tiene conocimiento de las causas exactas, sí se conocen factores que inciden en su aparición:

  • Las comidas copiosas y en una sola vez.
  • Comer demasiado rápido.
  • Beber abundantemente.
  • Comer antes y después de realizar ejercicio.
  • También parece existir una predisposición genética en algunas razas y situaciones de estrés durante la alimentación. 

Por otra parte, nunca el perro debe comer a la misma vez que el dueño. Si vemos una manada de lobos, lo más normal es que coma primero el alfa y luego el resto. Vos tenes que ser el líder de tu manada, ya que tu perro vive en tu medio ambiente, por eso es importante desayunar primero nosotros, mientras esperamos a que los perros se calmen y nunca darles alimento de la mesa o tenerlos encima ni muy cerca mientras comemos, lo más apropiado es que espere cada uno en su cucha. 

Continuando con mi rutina del día 24, después de que les di su desayuno, descansaron casi cuatro horas, cada uno en su cucha y empecé a poner sonidos de pirotecnia a volumen mínimo. Algunos empezaron a levantar las orejas y yo les decía calmadamente “Nooo“. A medida que pasaba el tiempo, aumentaba el volumen gradualmente.  

Cada vez que se quedaban tranquilos los premiaba con alimento y afecto, mientras que cuando se alteraban, les decía “No” amablemente y volvía a bajar el volumen hasta el nivel tolerable. 

Es así que logré que cada perro se habitué al sonido a nivel máximo, así como cuando vemos una película de acción y tiros y nuestro perro no se vuelve loco, porque está acostumbrado y sabe que no pasa nada por más que se escuchen explosiones. 

Para ese entonces y como broche de oro, el vecino tira un petardo, el cual fue ignorado completamente por la manada y siguieron durmiendo.  

El trabajo estaba casi completo exitosamente para las 17:00hs, cuando recibí a dos perros más. Ya éramos 8 y estos dos nuevos perros necesitaban ayuda también. Es así que repetí mi rutina de pasearlos, jugar y correr con ellos, pero esta vez con 2 perros más. 

Para las 19:30 ya estaba en casa realizando las prácticas de sonido, las cuales para mi asombro resultaron exitosas enseguida. al parecer la energía tranquila de la manada, inundo a estos dos nuevos integrantes y es así que no reaccionaron a los sonidos de pirotecnia. 

Llegadas las 23:30hs ya había comido, paseado y hecho las necesidades junto a los perros. Estábamos todos en una habitación pequeña, con música a nivel medio cuando llegaron las 12. La máxima reacción, fue un perro que se sentó y ladro una vez ante un petardo, pero al decirle “Shh” despacio, me miro y continuo echado. 

Eran las 12:05hs cuando Fidel, un Boston Terrier de 3 años, se levanta y empieza a jugar e incentivar a los demás al juego. La pirotecnia sonaba fuertísimo y los perros jugando y yo no podría tener una mejor navidad al ver que a ninguno le importaba lo que pasaba afuera. 

Es por eso que te recomiendo los consejos, porque yo también los uso. 

Muchos pudieron ver el vivo que se filmó desde el Instagram a ese horario, por lo cual recibí muchas felicitaciones y comentarios, pero lo que más me importa es que lo puedas hacer vos para ayudar a tu mascota. 

Pueden observar un pedacito del vivo aquí:

 

Mi deseo para este fin de año es que menos mascotas sufran a causa de un problema que tiene solución si se trabaja adecuadamente. 

Es más fácil educar al perro, que pretender que nadie tire pirotecnia. 

Para finalizar, me gustaría dejarles una frase con mucha enseñanza: “El oído del perro es 4 veces más sensible que el del ser humano. El ser humano es 4 veces más boludo que el perro, por eso tira pirotecnia”. 

Les dejamos AQUÍ el método para poder resolver estos problemas con la pirotecnia, espero que les sirva.

  

¡FELIZ 2018! 

 

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